Ahora que la soledad se sienta a mi lado, que lo abandono todo al paso, vuelvo a escribir.
Ahora que el verano es gris, que se desvanecieron otoño y primavera y el invierno calienta, ya no hay estaciones, ni cambios; no hay paradas de metro, autobuses llenos o aviones en el aeropuerto.
Despega mi risa y se enreda en fantasías... lejanas, que me mantienen con vida; ahora versos y estrofas organizo; punto y coma a lo desconocido.
(Punto y aparte siempre que para encontrarme, de aquí, intento alejarme)
Al descubrir que la herencia que dejó el ser humano en esta tierra fue matar la primavera, encuentro las fuerzas para juntar, del abecedario, sus letras.
Tan sólo me ha quedado el vano recuerdo de mis diarios, ya no lloro como antes ni rio como esperaba, porque del otoño se perdieron los marrones... ocres y naranjas... porque ya no despiertan los colores.
La vida de los colores, en la prosa y en la risa. Excelente escrito que aumenta la emoción de espera por los que siguen. Con casi cuatro años de vida, este relato vuelve a nacer, con ojos nuevos en tiempos para escribir. Buena prosa, CuentaCuentos.
ResponderEliminarAy esta parte de aquí me ha maravillado , quizá por que me siento muy cercano a eso, eres maravillosa escribiendo , me gusta mucho :) "Tan sólo me ha quedado el vano recuerdo de mis diarios, ya no lloro como antes ni rio como esperaba, porque del otoño se perdieron los marrones… ocres y naranjas… porque ya no despiertan los colores."
ResponderEliminarInteresante blog, estaré por aquí leyendo... Saludos!
ResponderEliminarNo soy lector de blogs, me sobran dedos de una mano para contar las entradas de blogs que leí en toda mi vida... pero este texto es absolutamente conmovedor. Aplausos sinceros.
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